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La post-pescozada

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EL ROEDOR

ARISTÓFANES URBÁEZ

1.- EL NOVELISTA estadounidense John Dos Passos, autor de dos novelas dicotómicas llevadas a la pantalla cinematográfica: ‘El gran Catsby’ y ‘Manhattan Transfer’, la primera habla del éxito, y la segunda, del fracaso. Fue también Premio Nobel de Literatura, pero lo que nos interesa fue lo que expresó del ‘socialismo real’ (URSS, Corea del Norte y de China), en el sentido de que no producía “ni muchos granos” (comida), ni libertad. Al socialismo real lo acusó el filósofo inglés, británico, de producir sociedades “unánimes” (cerradas), donde el Estado no permitía la libertad de expresión y de prensa. Pero lo triste de todo esto es que los seis grupos financieros (que además son los dueños de la prensa escrita y TV), sobre todo, más que la radio (aunque ésta también, pero en menor medida) estén hoy sometidas al pecado que tanto criticaron al “socialismo real”; es decir, ‘invisibilizan’ y silencian lo que dicen y hacen los gobiernos de izquierda que luchan contra el capitalismo y neoliberalismo que precarizan y empobrecen a los pueblos y lo mismo contra los movimientos  sociales y populares que luchan por cambiar las políticas neoliberales.

 

3.- VIETNAM.- Este movimiento de silenciar los estragos de las guerras de agresión surgió en el Imperio de USA y sus aliados europeos y de derecha en todo mundo, cuando la opinión pública estadounidense, al presenciar los bombardeos en el sudeste asiático, comenzaron la protesta en Estados Unidos contra las guerras de Vietnam. Protesta que influyó en los militares e imperialistas multimillonarios que ganaban fortunas de ella.

4.-FUE LA ÚLTIMA GUERRA filmada desde los propios aviones del imperio (“Vietnam: la guerra de los diez mil días”). Ahora, los imperios y sus Goebbels, no quieren opinión pública que vean los muertos civiles e inocentes, no quieren la “mala prensa” que surge de las guerras de rapiña y despojo que producen para apoderarse de los recursos y materias primas de los pueblos, y de los muertos a mansalva que estas acciones traen. Ahora, cubiertos por el silencio, no quieren periodistas y los matan y se lo achacan a los agredidos. Hay países, en menor medida, incluyéndonos, donde sólo se publica o se televisa lo malo que inventan contra los países. En días pasados se felicitó a CNN porque se atrevió a denunciar la trata de esclavos en Libia, aunque no lo denunciaron como el fruto de los bombardeos de la OTAN que destruyó aquel país, sino de que los libios eran “malos”.