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OPINION: Lo de Bob Menéndez, es injerencia, solidaridad o tigueraje?

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EL AUTOR es escritor y político. Reside en Nueva York.

1 – Ha causado gran revuelo entre los políticos dominicanos y el pueblo llano, la carta que el senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez le envió al Secretario de Estado Mike Pompeo, pidiéndole que utilice las herramientas diplomáticas para defender la democracia en la República Dominicana, ya que la misma está en peligro con el intento del presidente Danilo Medina de modificar la constitución con el fin de ser reelegido por tercera vez.

2 – En esa carta el senador Menéndez expresa entre otras cosas lo siguiente: “En medio de las crecientes amenazas a la democracia en todo el mundo, Estados Unidos debe demostrar su compromiso con la defensa de las normas democráticas, y no puede hacer caso omiso cuando un líder electo intenta ampliar su dominio del poder modificando la constitución de su país para su beneficio”.  Recordemos – abunda de senador – que el Senado de los Estados Unidos aprobó una resolución que reafirma el compromiso de los Estados Unidos con la democracia en América Latina, y que además apoya los límites de los mandatos de presidentes debido a los antecedentes en la región de golpes de estado, corrupción y abusos de poder. Posteriormente, el senador Menéndez recalcó que sería “una perversión de la democracia” modificar la Constitución de la República Dominicana sin el voto directo del pueblo, ya que mas del 68% de la población se opone a esta reforma constitucional.

3 – Esta iniciativa del senador Menéndez tiene falencias conceptuales y manipulaciones, puesto que cuando él habla de antecedentes en la región de golpes de estados, corrupción y abusos de poder, él omite revelar, que el imperialismo que él defiende, ha sido el mayor propiciador de esos golpes de Estado, corrupción y abusos de poder.  La veintena o más de dictadores que azotaron a nuestra América hispana, fueron instaurados precisamente por los Estados Unidos. De paso debemos señalar, que esos dictadores impuestos a sangre y fuego, eran considerados “luchadores por la libertad, o nuestros hijos de puta”.  Esa obscenidad se extiende hasta el día de hoy, puesto que Juan Orlando Hernández es el actual presidente de Honduras gracias a un grosero fraude electoral, pese a lo cual, a seguidas fue reconocido por el imperio.  Pero además, cuando Menéndez habla de la decisión  de los Estados Unidos de imponer límites a los mandatos de presidentes, esa decisión no aplica para quienes son sus aliados y confabulados en la comisión de fechorías y saqueos contra los pueblos del Tercer Mundo; ejemplo, Benjamín Netanyahu, el Primer Ministro de Israel, ya anda detrás de su quinta reelección, y Angela Merkel de la cuarta, sin embargo, ambas reelecciones no son impugnadas por el senador Meléndez y las élites del imperio, pero fíjese usted, como se oponen rabiosamente a la reelección del exitoso Evo Morales o a la continuidad de cualquier gobernante democrático que se resista a ser un títere del imperio.

4 – La aludida carta del senador Menéndez al secretario Mike Pompeo ha dividido a la opinión pública, puesto que unos la han considerado una injerencia, otros como un acto de solidaridad, y no han faltado quienes la catalogan como un tigueraje del senador, que busca (en confabulación con los Vincho), darle una manita a las aspiraciones presidenciales de Leonel Fernández.

5- Replicando las opiniones adversas, Menéndez ha negado enfáticamente que su oposición a la reelección del presidente Medina sea una injerencia, alegando que él siempre ha estado hablando de democracia y de derechos humanos, en todas las partes del mundo, y al efecto argumenta: “si vamos a negar lo que está pasando en un país, de lo cual tenemos pruebas, y que además estamos prestando e invirtiendo dinero, y donde tenemos programas de desarrollo, y no podemos expresar nuestras inquietudes, no es injerencia querer impedir la “perversión de la democracia”, que se lleva a cabo con el apoyo de los movimientos que usan el proceso de cambiar la Constitución para que el presidente se mantenga en el poder.  Es alarmante que ese proceso siga. Es con ese espíritu es que hicimos ese llamado al Secretario de Estado Mike Pompeo.

6 – Como en política hay cosas que no se ven a simple vista, se hace necesario profundizar en el estudio del contenido de la carta que nos ocupa y del personaje que la escribe, en consecuencia, es válido evaluar la credibilidad del senador Menéndez, partiendo del comportamiento de su accionar político para evaluar su ética y los intereses que lo mueven, solo así podemos desentrañar las verdaderas intenciones del protagonista de esa carta.

7 – A ese respecto sobresale, que el senador Menéndez es un ultraconservador alineado con los reaccionarios cubanos establecidos en Miami, New Jersey y otras comunidades; y que todos han hecho del anticomunismo, del anticastrismo, y de la lucha por la libertad, la democracia y los derechos humanos un negocio muy lucrativo. Menéndez, por sus hechos, es catalogado como un senador corrupto y antilatinoamericano, puesto que él es uno de los protagonistas principales de la campaña por el recrudecimiento del genocida bloqueo a Cuba, y de los que respalda el golpismo y la violencia de la violenta oposición venezolana.  Pero además, la ética y la honradez de Menéndez están altamente cuestionadas, por estar ligado con los negocios turbios del médico Salomón Melgen, con la aceptación de sobornos, e involucrado en la práctica de relaciones sexuales con menores de edad y prostitutas.

8 – El senador Menéndez argumenta, que él y los Estados Unidos defienden la democracia, y para justificarse refiere la resolución del Senado de su país, que  reafirma el compromiso de los Estados Unidos con la democracia en América Latina, cosa que en la practica no es cierto; pero además, el señor Menéndez habla de democracia, corrupción y de falta a las reglas democráticas en los países de América Latina, lo que es muy cierto, pero por razones muy obvias, su señoría omite revelar el papel que con sus groseras intervenciones ha y sigue jugando el imperialismo en esa falta de democracia y en esa corrupción rampante, en lo que, por el análisis de la historia, podemos colegir, que esos discursos se contradicen con la práctica.

9 – Por otro lado, los discursos de Menéndez a favor de la democracia no contemplan defender a los palestinos de la Franja de Gaza contra los crímenes de Israel, ni contra la macabra dictadura de Arabia Saudita, ni se aboca a condenar los abusos del imperio contra las guerras que han llevado destrucción y muertes a millones de afganos, iraquíes, libios y sirios, y a otros países del mundo. Este Bob Menéndez (que se jacta de defender la democracia y los derechos humanos en todas partes de mundo), tampoco abre su boca para tratar de parar la inhumanidad imperialista que ha, y sigue ocasionando millones de muertos en Yemen por causa de una hambruna provocada. Tampoco el senador Bob levanta su voz para protestar contra la inmisericorde explotación laboral a que son sometidas las mujeres que cosen las ropas de marca de las grandes transnacionales norteamericanas y europeas en Bangladés, Etiopia, Marruecos y en otros países paupérrimos. A esas mujeres les pagan algo así como 20 dólares por semana con 65 horas de trabajo.

10 – Y de su natal Cuba, al senador Menéndez solo le ha interesado por implementar acciones que conlleven recolonizar a esa isla de la dignidad. En esas, el senador insiste en la permanencia del bloqueo, para que a sus congéneres de allá se los lleve el diablo, cosa que hace reclamando el establecimiento de una “democracia neoliberal”, la cual sabemos, es de hojalata, cartón y veneno, que solo serviría para oprimir, matar y dominar a sus compueblanos y saquear a Cuba como en los tiempos de Batista. Es decir, Menéndez solo tiene odio para Cuba, porque él no entiende de amor, sino de negocios al mejor estilo capitalista.

11 – En sus declaraciones, el señor Menéndez también alega, que él siempre ha estado velando por la democracia y los derechos humanos en todas partes del mundo –  y al efecto argumenta – “si vamos a negar lo que está pasando en un país, de lo cual tenemos pruebas, y que además les estamos prestando e invirtiendo dinero, y donde tenemos programas de desarrollo, y no podemos expresar nuestras inquietudes, no es injerencia querer impedir la “perversión de la democracia”, con el apoyo de los movimientos que usan el proceso de cambiar la Constitución para que el presidente se mantenga en el poder”.

12 – Esta perorata del senador Menéndez debemos confrontarla con los hechos para saber cuan ciertas y sinceras son sus palabras, puesto que los mayores crímenes de “lesa humanidad” los ha venido cometiendo el imperio, que se tiene y publicita como defensor de la democracia, cosa que hace enarbolando un discurso de defensa a la democracia y a los derechos humanos y prometiendo inversión y préstamos para el desarrollo; no obstante, toda Latinoamérica e Irak, Afganistán, Libia, Siria, Yemen, Yugoeslavia, etc., con sus millones de muertos y refugiados, ciudades y economías destruidas, bien saben el significado de lo que es llevar la democracia por parte del imperialismo que Bob presenta como auspiciador de la democracia y guardián de los derechos humanos en todo el mundo.  La hipocresía de este discurso queda evidenciada con el hecho, de que Bob no impugna el absurdo nombramiento de Elliot Abrams para que dizque cumpla con la misión de llevar la democracia a Venezuela, cuando por sus crímenes de lesa humanidad, este señor debiera estar preso de por vida. “La Masacre del Mozote” llevada a cabo por los “Escuadrones De La Muerte”, forman parte de los terroríficos crímenes cometidos por este tenebroso y falso facilitador de la democracia.

13 – En esta vorágine de acontecimientos, toda Latinoamérica conoce el resultado de llevar la democracia por parte del imperialismo norteamericano.  “Plan Condor”, para derrocar gobiernos democráticos e imponer feroces dictaduras; “Escuela de la América, para adiestrar asesinar y torturar; “Escuadrones de la muerte”, encarcelamientos, torturas, desapariciones, represión, exilios forzados, quema de libros; imponer “Tratados de Libre Comercio” que no son libres nada, e imponer el neoliberalismo para dominar y saquear con más eficiencia; golpes suaves o blandos, golpes jurídicos y golpes parlamentarios, guerra psicológica, guerra mediática; bloqueos navales, económicos, financieros y comerciales; obligar a un país al endeudamiento, patrocinar y practicar terrorismo de toda índole, masacrar a todo un continente, y un gran etcétera, son parte de las acciones llevadas a cabo  por el imperialismo que Menéndez relaciona con libertad, democracia, derechos humanos, progreso y paz, pero que en la práctica es para dominar y saquear, e impedir, precisamente, ese progreso y paz que pregonan.

Conclusión

A – El injerencismo en política es un concepto que implica la intromisión ilegal, y por lo general con violencia de un país (por lo regular imperialista), en los asuntos internos de otro país (casi siempre más pequeño y subdesarrollado).   Hasta ahora ese modo de injerencismo ha sido el usado por los Estados Unidos, para dominar, saquear e imponer su voluntad a sangre y fuego en América Latina y en todo el mundo.

B – Por el contrario, la solidaridad, es la adhesión circunstancial y fortuita a la causa o a la empresa de otros, en lo que prima el buen entendimiento, los acuerdos mutuos, los modos pacíficos, el desprendimiento, el amor, el deseo de servir sin lucrar.  Es un modo de cooperación pacifica de una nación o de un grupo de naciones para lograr resolver los problemas de cualquier índole que sufre un país, pero sin imposiciones, sin violencia, sin buscar ventajas económicas.

C – En el impasse reeleccionista que nos ocupa, conociendo lo que es imperialismo, y básicamente el  norteamericano, pero además, sabiendo que Bob Menéndez no es ningún demócrata como nos quiere hacer creer, porque es un imperialista más lleno de odio,  entonces, sus declaraciones con respecto a la reelección de Danilo Medina, no podemos interpretarlas como solidaridad; tampoco, simple y llanamente como injerencismo brutal, porque no conllevan violencia, pero sí podemos interpretarlas como un “tigueraje” de Menéndez, que en confabulación con los Vincho, busca favorecer las aspiraciones presidenciales de Leonel Fernández.  Lo irónico de esta situación para el danilismo es, que ahora Danilo y sus funcionarios, después de estos haber apoyado abiertamente la injerencia brutal e ilegal del imperio en los asuntos internos de Venezuela, ahora no tienen la moral para catalogar de injerencia las acciones de Menéndez contra la reelección de Danilo, ¡Cosas veremos Sancho!

A mis lectores, les dejo la palabra